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GUÍA de CITOLOGÍA 2: ¿Cómo se toman las muestras?

frotis

La muestra es el comienzo… Toda la información diagnóstica del laboratorio depende de conocer que muestras clínicas se escogen y con que cuidado son tomadas y transportadas”

(Cynthia A. Needham)

No existe mejor resumen del capítulo de hoy. De nada sirve ser el mejor citólogo o histopatólogo del mundo si a la hora de obtener ,preparar y conservar la muestra a examinar no tomamos las precauciones necesarias.

 

¿Qué clínico no ha experimentado alguna vez la frustración de enviar una muestra a un laboratorio especializado para obtener un resultado NO diagnóstico? A mi me ha ocurrido en el pasado, y después de varios años de formación y especialización tengo la convicción que muchos de ellos hubieran sido diagnósticos exitosos simplemente tomando la muestra del lugar y de la forma correcta.

Quiero introducir algunos principios básicos de recogida de muestras que nos ayudarán enormemente en nuestra, muchas veces, complicada labor diaria. Simples pinceladas imprescindibles para trabajar en citología oncológica.

Cuanto mejor formación y experiencia acumulemos, mayor será la calidad de las muestras obtenidas, y por tanto el diagnóstico final será más probable.

Existen varios métodos de recogida de muestras en medicina veterinaria, enumeraré los que solemos utilizar con frecuencia, destacando en que momentos debemos optar por cada uno de ellos. En todos los casos intentaremos tomar varias muestras o por lo menos diferentes extensiones:

 

 

1. PUNCIÓN-ASPIRACIÓN con AGUJA FINA (PAAF): es la opción básica y de elección para masas subcutáneas, órganos internos, y glándulas como la salivar y mamaria. En oncología es el método más utilizado, al ser mínimamente invasivo y poseer la capacidad proporcionarnos células del interior de la lesión , evitando la contaminación de la superficie (la mayoría de los tumores se ulceran y se infectan en su superficie).

Conectamos una jeringuilla ( de 3m a 20 ml de volumen: en lesiones compactas y duras optaremos por las más voluminosas que ejercen mayor presión y nos permiten obtener celularidad) y aguja (19-22G, mayor calibre favorecerá la contaminación sanguínea).

La técnica es sencilla: sujetamos la masa con una mano y con la otra introducimos la aguja en profundidad (tiene que alcanzar siempre el centro de la lesión ) SIN ejercer presión negativa. Una vez la punta esté en el lugar deseado ejercemos presión negativa firme (2/3 de la jeringa) y redirigimos la aguja por varias zonas sin liberar la presión. ANTES de extraer la aguja debemos detener la presión para evitar contaminar la muestra de los planos superficiales al sacarla. Desmontamos la aguja, llenamos de aire la jeringa, conectamos de nuevo y empujamos el embolo para exponer la muestra en un portaobjetos.

 

 

2. PUNCIÓN con AGUJA FINA (PAF): exactamente igual que la anterior pero sin ejercer presión negativa en ningún momento. Es ideal para la toma de muestras en masas, lesiones o tejidos fiables y frágiles y vascularizados El más representativo, donde es la técnica de elección es el ganglio linfático, done las células suelen romperse si ejercemos aspiración. Nuca optaremos por este método el lesiones compactas que apenas exfolian células.

 

3. FROTIS por IMPRESIÓN: Lo usamos en lesiones superficiales ulceradas o exudativas y en masas extirpadas quirúrgicamente. Simplemente consiste en improntar el portaobjetos en la lesión. Siempre vamos a obtener células inflamatorias que habitan en la superficie, aunque en algunos casos también células neoplásicas. Limpiaremos con una gasa húmeda la superficie antes de tomar la muestra. En caso negativo hay SIEMPRE que complementar el estudio con un PAF o PAAF en profundidad para evitar un grave error diagnóstico. ¡Ver infección o inflamación no implica que esta sea la causa!

Para tomar muestras de un nódulo extraído en cirugía, partimos a la mitad, secamos bien con una gasa para evitar contaminación sanguínea e improntamos. Si es de gran dureza podemos realizar un raspado de dicha cara interna.

 

 

4. RASPADO: Lo utilizaos en lesiones externas o o como hemos descrito en el apartado anterior, en muestras quirúrgicas. En general tienen los mismos inconvenientes que los frotis, pero las ventajas de exfoliar mayor cantidad de células de estratos mas profundos. Tienen otro uso (lesiones micóticas, granulomas eosinofílicos, etc…. suelen ser buenos para muestras oncológicas, en general solo los aconsejo en lesiones extraídas quirúrgicamente.

 

 

Existen otros métodos como hisopos, cepillado, etc… pero no están diseñadas para muestras oncológicas. El próximo paso, procesar la muestra y tinción en el siguiente capítulo.

 

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